NOTICIAS CDMX

Risas, placer y derechos: el Monumento a la Revolución inaugura el “Tiempo de Mujeres” con histórica clase masiva de salud sexual
Ciudad de México, 27 de Febrero de 2026
Prensa en línea
Ciudad de México.— La tarde del 27 de febrero, el Monumento a la Revolución se transformó en un foro abierto para dialogar, aprender y celebrar la sexualidad femenina sin estigmas. Con una clase masiva de salud sexual organizada por las Secretarías de Cultura, Salud y de las Mujeres, el Gobierno capitalino dio inicio a la octava edición de Tiempo de Mujeres Festival por la Igualdad, una iniciativa que coloca en el centro los derechos y la autonomía de las mujeres.
Durante la apertura, la secretaria de Cultura de la Ciudad de México, Ana Francis López Bayghen Patiño, destacó que la capital atraviesa un proceso de transformación cultural que busca romper silencios históricos en torno a la vida íntima de las mujeres. Subrayó que generar espacios donde se pueda hablar abiertamente sobre placer y salud sexual no solo implica información, sino también reconciliarse con el cuerpo desde la alegría. En un tono cercano y desenfadado, reivindicó la risa y el orgasmo como expresiones vitales que conectan con la libertad y el bienestar.
A su vez, la titular de la Secretaría de las Mujeres, Daptnhe Cuevas Ortiz, hizo un recuento de las luchas feministas que han permitido ampliar derechos en distintos ámbitos y afirmó que el siguiente paso es transformar la manera en que se concibe la sexualidad femenina. Señaló que el placer, la autonomía y la toma de decisiones forman parte de los derechos fundamentales, y que desvincular la sexualidad exclusivamente de la reproducción es un avance necesario hacia una visión más integral y libre.
Por su parte, la secretaria de Salud capitalina, Nadine Gasman Zylbermann, explicó que esta actividad marca el arranque de las conmemoraciones por el Día Internacional de las Mujeres. Resaltó que abrir conversaciones públicas sobre placer, consentimiento y prevención es clave para que las mujeres ejerzan plenamente sus derechos sexuales y reproductivos. Insistió en que la información y el conocimiento del propio cuerpo son herramientas esenciales para erradicar la violencia y vivir la sexualidad sin miedo ni culpa.
Desde las 16:00 horas, mujeres de distintas edades comenzaron a recorrer los módulos instalados en la explanada. En ellos se ofreció orientación sobre métodos anticonceptivos, bienestar emocional y autocuidado, además de pruebas rápidas para la detección de VIH, sífilis y hepatitis C. Ariana, vecina de la alcaldía Gustavo A. Madero, consideró que este tipo de encuentros permiten normalizar un tema que durante años permaneció rodeado de tabúes y destacó la importancia de mantener abiertos estos espacios de información.
En los stands participaron la Secretaría de Salud Pública local, la Secretaría de las Mujeres, el Instituto para la Atención y Prevención de Adicciones, el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia y el Instituto de la Juventud de la Ciudad de México, que brindaron asesoría especializada y materiales informativos.
El programa artístico comenzó con la comediante Ana Julia Yeyé, quien a través del stand up abordó con humor las creencias arraigadas en torno a la sexualidad femenina. Posteriormente, la actriz y sexóloga Irene Moreno profundizó en temas de autoexploración y placer, planteando preguntas que pocas veces encuentran espacio en la conversación pública.
Más tarde, la especialista en Sexología Educativa Dann Molina ofreció una reflexión histórica sobre la percepción del cuerpo y los genitales, señalando cómo las miradas androcentristas han influido en la educación sexual. Destacó la necesidad de promover el consentimiento y de incorporar contenidos integrales desde la infancia para construir relaciones más equitativas y respetuosas.
La jornada concluyó con la presentación musical de Nina Nina, quien convirtió la explanada en un espacio de celebración colectiva bajo la luz de la luna. Entre música y consignas de libertad, el emblemático monumento capitalino se consolidó como un escenario donde el placer y los derechos sexuales dejaron de ser susurro para convertirse en conversación abierta.
Así, uno de los símbolos urbanos más representativos de la ciudad fue resignificado por una tarde y noche en las que la educación, la risa y la información se entrelazaron para reafirmar que la sexualidad también es un territorio de derechos.
