
Teherán bajo fuego tras la muerte de Khamenei desata la mayor escalada militar entre Israel e Irán
Redacción, 01 de Marzo, de 2026
Prensa en línea
Medio Oriente atraviesa uno de los episodios más delicados de su historia reciente luego de que Israel ejecutara el domingo una ofensiva aérea de gran envergadura sobre puntos estratégicos de Teherán, en un contexto marcado por la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, ocurrida el sábado durante una operación coordinada entre fuerzas estadounidenses e israelíes. La respuesta de la república islámica no se hizo esperar y sus máximas autoridades advirtieron que la represalia será de una magnitud sin precedentes.
El ejército israelí informó que su aviación intensificó las incursiones con el objetivo de consolidar dominio aéreo y avanzar operativamente hacia la capital iraní. De acuerdo con fuentes militares, cerca de la mitad del arsenal de misiles estratégicos de Irán ya habría sido neutralizado en enfrentamientos previos registrados en junio de 2025. En paralelo, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica anunció que prepara una ofensiva que podría ejecutarse en cualquier momento contra territorio israelí y contra instalaciones militares estadounidenses desplegadas en la región.
En Teherán, el presidente Masoud Pezeshkian calificó la muerte de Khamenei como un acto que equivale a una agresión directa contra el mundo musulmán y sostuvo que la respuesta forma parte de un derecho soberano de defensa. En la misma línea, Ali Larijani, responsable de seguridad nacional, aseguró que tanto Estados Unidos como Israel enfrentarán una reacción que superará cualquier precedente. Mientras tanto, las autoridades iraníes conformaron un consejo provisional integrado por el propio presidente, el jefe del poder judicial y el ayatolá Alireza Arafi, quien fue incorporado para conducir el proceso hasta que la Asamblea de Expertos designe a un nuevo líder supremo.
La confrontación rápidamente traspasó las fronteras bilaterales. Por segundo día consecutivo, Irán lanzó ataques dirigidos hacia Qatar, Bahréin, zonas estratégicas de Emiratos Árabes Unidos e Irak. En Jerusalén se activaron las alarmas antimisiles tras nuevas detonaciones, mientras que en Israel al menos seis personas murieron por impactos recientes, cuatro de ellas en la ciudad de Beit Shemesh, según confirmó el vocero del servicio de emergencias Magen David Adom. Estas víctimas se suman a las registradas desde el inicio de la ofensiva iraní, que comenzó el sábado con un ataque sobre el área metropolitana de Tel Aviv y dejó una mujer fallecida y más de veinte heridos.
Las tensiones también se manifestaron en otros puntos del mapa. En Karachi, Pakistán, al menos ocho personas murieron durante disturbios frente al consulado estadounidense. En Bagdad, cientos de manifestantes intentaron irrumpir en la Zona Verde, donde se ubica la embajada de Estados Unidos, en medio de un clima de fuerte indignación regional.
Ante la gravedad de los acontecimientos, el Consejo de Seguridad de la ONU convocó una sesión urgente para abordar la crisis, mientras el organismo internacional encargado de la supervisión nuclear programó una reunión extraordinaria a solicitud de Rusia para analizar la situación de Irán. En este contexto, Teherán designó al general de brigada Ahmad Vahidi como nuevo comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, según informó la agencia Mehr, reforzando su estructura militar en medio de la escalada.
