
México redefine su futuro energético: Sheinbaum apuesta por gas nacional y energías limpias para reducir dependencia
Ciudad de México, 08 de Abril de 2026
Prensa en línea
Ciudad de México.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó una nueva estrategia nacional enfocada en fortalecer la soberanía energética del país, basada en la eficiencia del consumo, la expansión de energías renovables y el aprovechamiento de reservas propias de gas natural.
El plan contempla reducir de manera gradual la dependencia del gas importado —que actualmente cubre la mayor parte de la demanda nacional— mediante el desarrollo de yacimientos convencionales y la evaluación técnica de los no convencionales, cuya viabilidad será analizada por un comité especializado integrado por científicos y expertos en medio ambiente, agua y geología.
Autoridades federales subrayaron que el gas natural es un insumo clave para la industria y la generación eléctrica, por lo que su producción nacional representa un eje estratégico para garantizar estabilidad energética. En este sentido, se informó que actualmente el país consume alrededor de 9 mil millones de pies cúbicos diarios, de los cuales cerca del 75 por ciento proviene del extranjero, principalmente de Estados Unidos.
La titular de la Secretaría de Energía explicó que esta dependencia expone al país a factores externos como fluctuaciones de precios, condiciones climáticas y tensiones internacionales, lo que hace necesario diversificar las fuentes de abastecimiento y fortalecer la producción interna.
Como parte de la estrategia, también se proyecta incrementar la participación de energías limpias en la generación eléctrica, con la meta de pasar del 24 al 38 por ciento hacia 2030, lo que permitiría avanzar hacia un modelo más sustentable y menos dependiente de combustibles fósiles.
Por su parte, Petróleos Mexicanos estimó que el país cuenta con un amplio potencial en reservas de gas, tanto en yacimientos convencionales como no convencionales, lo que podría elevar significativamente la producción en los próximos años si se implementan las tecnologías adecuadas.
El gobierno federal aclaró que la reducción de importaciones será un proceso gradual que podría tomar más de una década, debido a la complejidad técnica y a la necesidad de inversiones en infraestructura, pero destacó que se trata de una decisión estratégica para garantizar el desarrollo económico y la seguridad energética a largo plazo.
